Lupita era una niña de 10 años que vivía en un pequeño pueblo rodeado de montañas y ríos. Ella siempre había soñado con ir a conocer los termales, un lugar mágico donde el agua caliente brotaba de la tierra y olía a eucalipto y menta.
Su abuela le había contado historias sobre los termales, y Lupita se imaginaba a sí misma flotando en el agua caliente, rodeada de árboles y pájaros cantando.
Un día, su familia decidió planear un viaje a los termales. ¡Lupita no podía creerlo, por fin iba a cumplir su sueño!
Se levantaron temprano y se subieron al carro. El camino fue largo, pero Lupita no se cansó de mirar por la ventana, viendo cómo el paisaje de casas y calles pasaba a montañas y árboles.
Lupita se puso muy feliz y disfrutó su día en Termales.
Fin.
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